sábado, 28 de enero de 2017

De crónicas: Fernando Noy y Mariana Enríquez

1) "Alguien camina sobre tu tumba", de Mariana Enríquez

Salido en 2014, en "Alguien camina sobre tu tumba", la tremenda Mariana Enríquez, entra en el campo de la "no ficción" para contarnos su camino por las entrañas de los cementerios que ha visitado. Con notable avidez, la autora de "Bajar es lo peor" nos cuenta sus visitas a algunos cementerios del mundo, allí, con su prosa sencilla e intrigante, narra destalles entre escalofriantes y atractivos de cada uno de los camposantos que ha profanado con su mirada impúdica de revolver la muerte. Desde el cementerio de la Isla Martín García, pasando por catacumbas europeas, hasta su paso por las tumbas mejicanas, Enríquez no se detiene en decirnos quién está y qué hizo en vida, sino qué aire se respira, qué colores tiñen el descanso, qué cielo cubre la tierra que nos traga. No solamente la extrañeza pasan por la tinta de "Alguien camina sobre tu tumba", también el absurdo de robar huesos durante el desmayo de uno de los turistas del grupo, o la emoción del entierro de Marta Taboada, una detenida desaparecida, en un gesto donde tener una tumba significa un universo nuevo. Si alguien me ve como ve la autora, quiero que caminen mucho sobre mi tumba.

"Alguien camina sobre tu tumba", de Mariana Enríquez. Ed. Galerna. 2014
2) "Historias del under", de Fernando Noy

Del 2015 es "Historias del under", una serie de crónicas de los años 80 y 90 escritas por el detodísimo, pero más que nada poeta, Fernando Noy. Cronista y protagonista de la movida argentina postdictadura, el bardo porteño narra las desventuras de una juventud en sótanos inmundos creando una belleza violenta sin retorno. Nombres fundamentales del arte argentino contemporáneo tuvieron su origen en las penumbras húmedas del Parakultural, o en el escenario lisérgico de Cemento. La pluma de Noy atraviesa las gargantas de Alejandro Urdapilleta, la memoria de Batato Barea, las risas de las Gambas al Ajillo, las visiones de los omares, Omar Viola y Omar Chabán. Devenido de un programa televisivo transmitido originalmente por Canal (á), Noy no solo presta sus ojos, sino que deja hablar a los protagonistas quienes cuentan qué es el underground, qué papel tuvo en la historia, de dónde viene, por qué tanta bella locura. El autor, además, logra despojarse de sí mismo y se pone como personaje, se trata de una ficción de la "no ficción" presentada para la epopeya del arte subterráneo. En este libro, los relatos que junta Noy dan cuenta de la esencia más del artista, sus raíces de asfalto en el tiempo. 

"Historias del under", de Fernando Noy. Reservoir Books. 2015.


martes, 24 de enero de 2017

"Azar", de Jorge Alastra

Se puede leer un disco, sabelo, y "Azar", el nuevo disco de Jorge Alastra es muy fácil de leer.
En su cuarto trabajo solista, el cantautor uruguayo propone un momento breve de bellas canciones, pequeñas e íntimas que demuestran un intenso poder creador que, por sencillo, no deja de ser tremendamente complejo. Letras concisas, de poéticas profundas, se juntan con melodías y armonías muy arduas. Alastra no solamente muestra el dominio de una gran calidad compositiva, sino que, como ya ha hecho, se muestra como un virtuoso de la guitarra, capaz de mezclar en una canción la herencia de Carlevaro y la de Jaime Roos en "Candombe del 31". Hay un gran reconocimiento de la tradición uruguaya pegado en las canciones; hay Osiris, hay Jaime, hay Viglietti, hay Mateo, pero sobre todo hay mucho Alastra. Se consolida con "Azar", el estilo propio del autor. Luego de su último disco, "Tres", donde hay un pop-folk de logrados arreglos y gran producción, el guitarrista y compositor vuelve a la base fundamental de voz y guitarra, aunque contando con un gran seleccionado de músicos y cantantes invitados, que también hacen, y muy bien, al disco.
Entre las diez canciones (contando el "bonus") que componen "Azar" se destacan; "La cerrazón", dedicada a Walter White, el personaje principal de "Breaking bad", "Milonga de equis", con la voz invitada de Daniel Magnone, gran cantante que pone un sello de hit a las canciones que pasa por su boca, "Hacia el Ayuí", que, como cierre del disco destrona a todas las canciones previamente compuestas a José Artigas y se presenta como la más hermosa de ellas, con sombría presencia. Y, finalmente, "Las cosas verdaderas", simplemente una enorme canción (vidala) de amor.
El arte del disco, a cargo de  Gustavo "Maca" Wojciechowski, lo transforma en un precioso objeto.
Alto disco. Oíd, mortales.

"Azar", de Jorge Alastra. Perro Andaluz. 2017




jueves, 19 de enero de 2017

"Las cosas que perdimos en el fuego", de Mariana Enríquez

En una serie de doce cuentos, Mariana Enríquez desempolva la tradición del terror en estos lares del plata. Con gran técnica y conocimiento del género, la autora, adapta o recrea los miedos y horrores universales de la literatura de terror a nuestros propios miedos urbanos rioplatenses. La tradición de los miedos de una clase media hija de inmigrantes, o de una generación post 80´o de mujeres y hombres de estos países aparece en los cuentos de Enríquez.
Más allá de establecer los climas de horror que configuran los cuentos, hay algunos ejes o hilos temáticos que llevan adelante una marca propia en la pluma de la autora de "Los peligros de fumar en la cama" y "Bajar es lo peor". Siempre aparecen mujeres, voces propias del ser femenino en diferentes versiones, liberadas, oprimidas, brillantes, torpes, lúcidas o poco confiables. Del mismo modo aparece la figura del varón interpelada, aparecen los horrores propios de una clase (porque también es terror que los pobres le saquen todo a los chetos), aparecen los horrores de mujeres quemadas por los hombres, de policías que matan pobres por diversión, el horror de la anorexia. Todo eso en un desempeño narrativo muy bien logrado para establecer el aura espesa del terror. Tampoco se pierde de la tradición fantástica o sobrenatural para la configuración de algunos de los relatos que aparecen en el libro.
Desde "Los peligros de fumar en la cama" y "Alguien camina sobre tu tumba" (sus crónicas de visitas a cementerios del mundo), hasta llegar a este libro, Mariana Enríquez se establece como la gran heredera del poder que da a un escritor hacer correr un frío por la espalda al lujurioso husmeador de los demonios que habitan a cada personaje.

"Las cosas que perdimos en el fuego", de Mariana Enríquez. Ed. Anagrama. 2016

domingo, 15 de enero de 2017

"Hasta que puedas quererte solo", de Pablo Ramos

Pablo Ramos se arranca los artificios de la escritura, deja de lado las ficciones más contaminantes y se muestra así, con la piel desabrochada. “Hasta que puedas quererte solo” es una seria de crónicas acerca de su condición de adicto en recuperación, de los avatares que ha atravesado para completar el programa mentado de los Doce Pasos de A.A y N.A.
En las páginas del libro el lenguaje se vuelve un instrumento en carne viva para mostrar de la forma más honesta posible el infierno del adicto, la muerte lenta y enmascarada que ronda cada botella, cada línea, cada soledad. Las personas que emergen del recuerdo de la vida del autor de “El origen de la tristeza”, han perdido algo que creen poder llenar con las ilusiones que les da su condición de adicto, y así, en realidad, lo pierden todo, todo. Incluso la vida. Aunque muchos de ellos ya están muertos hace tiempo, aunque no se hayan dado cuenta.
Las doce crónicas muestran un descargo emocional. Aquí lo importante será lo que se cuanta, mucho más que cómo se cuenta. De todos modos, los que ya conocen a Ramos saben que su prosa es siempre cuidada, barrial, clara. “Hasta que puedas quererte solo” muestra un mundo que, para algunos es muy conocido, donde las personas, en su condición se vuelven adictas a la soledad.
Ramos se pone como eje central de las crónicas con su propia adicción, sus estadías en sobriedad, sus recaídas, el enorme y peligroso trabajo de destruir el ego. Aceptar la enfermedad, ir al infierno, volver, poder quererse y querer. 

"Hasta que puedas quererte solo", de Pablo Ramos. Ed. Alfaguara. 2016

jueves, 12 de enero de 2017

"Y será tan dulce tu dolor", de Patricia Minarrieta

Después de años del ejercicio poético, por fin Patricia Minarrieta se lanza a andar por las veredas de la poesía édita. "Novelita en verso" dice el subtítulo del libro y el "cartelito" le queda perfecto. La autora camina por la línea de un verso delicado y cuidado, una poesía sin estridencias que retrata situaciones y personas, todas atadas por un pequeño hilo dorado de sol de ciudad, de infancia, de naturaleza pero, sobre todo de historia. El libro se deja ir llevando, uno se desliza por la trama versera y la sensualidad de los sonidos que Minarrieta propone para cada uno de los momentos que el libro no abre. Hay un aroma francés muy seductor, aparece el idioma como parte de la poesía, se construye un "mundo" poético en este libro de bellas insinuaciones.
La estética, en el libro, es fundamental. Hay códigos de idioma, de tipografía, de bocas que hablan, de voces, de bellezas. Hay que leerlo y, definitivamente, el dolor melancólico que Patricia Minarrieta construye, será dulce.

"Y será tan dulce tu dolor", de Patricia Minarrieta. Ed. Ático. 2016

miércoles, 11 de enero de 2017

"El caso de Virginia Tiresias", de Mariana Figueroa

Por fin una escritora joven que sale del realismo plano. Así le llamo yo a esta moda urbana de escribir historias lisas con un lenguaje liso, esas novelas que aparecen ahora en el ambiente hipster de chicos "cool" treinteros -y algunos cuarentones- donde uno puede leer toda la obra sin encontrarse con una sola metáfora, con un símbolo siquiera, con una historia plana.
Mariana Figueroa no es eso, no propone una historia plana, más bien propone una historia dosmilera, post crisis, con un país hecho bola económicamente y con una protagonista hecha bola económica y emocionalmente. A partir de ciertas desventuras sexuales, la protagonista vive episodios que van de lo fantástico, al delirio y al realismo de una narrativa joven y honesta.
Fotografía de una clase "uruguacha" afectada por la crisis, entre el humor y el pire, la novela nos lleva por su construcción consistente por un camino resbaloso.
Los personajes con queribles, besables, amables, como diría Silvio Rodríguez, con un halo misterioso, poético, simple y a la vez profundos. También un aire erótico y calenturiento puebla las letras que tecleó la autora.
"El caso de Virgina Tiresias" es un pequeño guiño en medio de una narrativa joven. No hay chetos, no hay gente cool, no hay tendencia, hay historia y texto. Qué más.

"El caso de Virginia Tiresias", de Mariana Figueroa. Ed. Yaugurú. 2016

lunes, 9 de enero de 2017

"Todas las obras acabadas", de Ioshua

Poeta maricón. Poeta villero. La editorial Nulú Bonsai lanzó por la ventana este libro gordo como una pija gorda que tiene las obras completas de Ioshua, el poeta marica del barrio villero. Lleno de una ternura amorosa que surge sorpresiva e inesperadamente del contraste entre el ambiente violento que Ioshua describe y los sentimientos amorosos y puros de los “wachines” que le van afanando el corazón y los besos a punta de fierro. El libro reúne obras axiales dentro de la estética que Ioshua instauró desde su look de negrito punk, desde su voz dulce diciendo poemas tremendos, desde sus performances donde se cortaba o cantaba su “cumbiagei”. Los discursos van desde la poesía, la prosa poética, hasta la nouvelle y la crónica, también se incluyen algunas de sus cómics tumberos. “Todas las obras acabadas” propone otra estética dentro de la literatura “queer” de los últimos tiempos, aquí si hay algunos problemas con ser puto, aquí la sexualidad sí es “otra cosa”, aquí todavía hay algo de oculto, pesa el ser varón. Como toda obra completísima, algunos espacios se vuelven desparejos, y aparecen versos de enorme belleza con otros que, digamos así, no tanto. Pero, claro, la belleza gana por goleada. Ahora que Ioshua no está, que su obra se conozca, que su voz se oiga, que para todos llueva leche, guachín. 

"Todas las obras acabadas", de Ioshua. Ed. Nulú Bonsai. 2015